Selfness, la evolución del Wellness

El mundo y sus sociedades están en cambio constante. El incremento de los niveles de estrés, el aumento del materialismo, los cambios en las estructuras sociales, la difícil conciliación familiar y laboral… hacen necesario una nueva forma de relacionarnos con nosotros mismos (nuestro “self”).

“Escucha tus sentidos y reconcilia tu cuerpo, tu mente y tu espíritu”

En 2002, el alemán Matthias Horx desarrolló el concepto de “Selfness” como una utopía de un individuo mucho más resiliente que su anterior “el individuo industrial”, capaz de combinar la vieja promesa de un futuro próspero con un seguido de habilidades sociales, que no solo le permitieran sobrevivir, sino mejorar su calidad de vida y bienestar.

La evolución de este concepto en los últimos años, lo ha llevado a ser considerado una evolución del wellness. Este movimiento realza la importancia de dedicar tiempo a uno mismo. Asimismo, no solo busca un placer hedónico y momentáneo, sino que quiere convertirse en una contribución a largo plazo para el bienestar de uno mismo.

“Tranquilízate, respira profundamente y dedica tiempo a lo más importante, ¡tú mismo y tu crecimiento personal!”

Mientras wellness es la cultura de la relajación, en la que permitimos que otras personas nos cuiden para mejorar nuestro bienestar, selfness va un paso más allá. El concepto de selfness entiende la relajación como punto de partida para conectar con el verdadero yo y desde esa honesta conexión poder trabajar para convertirse uno mismo en un ser más resiliente, capaz de hacer frente a los retos que nos plantea nuestro día a día. Ello conlleva un proceso transformativo que finaliza con el autodesarrollo y el fomento de una forma de vida más saludable.

Desconectar solo durante las vacaciones parece ya no ser suficiente para sentirnos bien. Aprender a afrontar y conllevar los desafíos cada vez más numerosos de nuestro día a día se ha convertido en un elemento clave para asegurar así nuestro presente y futuro bienestar.