Los “súper” alimentos para el otoño

Ahora que ya ha empezado el otoño, consumir los alimentos de temporada no sólo supone un ahorro para el bolsillo, sino también un cúmulo de beneficios para la salud. El comienzo del frío, el descenso de horas de sol y luz, pueden ser los causantes de un tipo de depresión conocida como astenia otoñal. Pero existen algunos trucos para sobrellevar el otoño de una forma mucho más positivo y entre ellos, disfrutar de sus paisajes y la comida típica de esta estación.

Las frutas, verduras y productos frescos se encuentran en su apogeo y llenos de nutrientes, por eso es importante elaborar una lista de los alimentos que te ayudarán a recuperar la energía. Los hemos considerado ‘super’ alimentos y así influyen en tu cuerpo.

  • Setas y champiñones. Ricos en proteínas, vitaminas y minerales, este grupo de alimentos son perfectos para reforzar nuestros sistema inmunitario y protegernos de frío.
  • Verduras. La calabaza, berenjena o el brócoli, son ricas en vitaminas y minerales y cargadas de ácido fólico y vitamina C. Qué no te falten otras verduras como espinaca, acelga, alcachofa, coliflor y coles de bruselas, calabacín, pimiento rojo…
  • Zanahoria. Contiene betacaroteno, una sustancia que se transforma en vitamina A o retinol, presentes en la piel y las mucosas. Es rica en fibra e hidratos de carbono. Contiene las vitaminas: B, C, D, E , K; diversos minerales, como calcio, fósforo, potasio, y pequeñas cantidades de proteínas. Es rica en fibra y tiene pocas calorías.

  • Tomate. Es el antioxidante perfecto y una fuente natural de vitamina C. Diversos estudios lo relacionan con la prevención de nueve tipos de tumores. Ayuda a eliminar el ácido úrico y fortalece el sistema inmunológico. Su consumo es recomendado incluso en forma de salsas porque la combinación con el aceite de oliva potencia sus virtudes. Es un vegetal casi perfecto.
  • Sardinas y caballa. Son ricos en grasas poliinsaturadas omega 3 y están libres del peligro de estar contaminados por mercurio y dioxinas como el pescado azul de mayor tamaño. Se relaciona con una mejora del perfil de los lípidos (aumento del colesterol “bueno”, HDL y control del “malo”, LDL. Protege las arterias y el corazón.
  • Nueces, almendras y pistacho tostados. Son ricos en fibras, proteínas y tienen una potente acción antioxidante, por su contenido en vitamina E y selenio. Su acción positiva sobre las grasas saturadas protege de la enfermedad cardiovascular. Sólo un problema, tienen muchas calorías.

  • Yogurt. Gran fuente de calcio y vitamina A, B12 y ácido fólico. Su consumo está asociado al mantenimiento de un peso saludable. Las bacterias lactobacillus bulgaricus y el streptococcus thermophilus protegen y regulan la flora intestinal.
  • Manzanas. Su alto contenido en pectina bloquea la absorción de colesterol, protege de la inflamación relacionada con la enfermedad cardiovascular y tiene acción antioxidante. Mejor comerla completa. Ya lo decía un refrán legendario anglosajón “An apple a day take the doctor away” (Una manzana diaria te mantiene alejado de los médicos).
  • Cereales integrales. El cereal integral conserva toda su riqueza porque no sufre procesos de refinamiento donde se pierden muchos nutrientes como el hierro, la riboflavina o la vitamina B que se encuentran en la cáscara de los granos. Además tienen una alto contenido de fibra. Su consumo habitual (muchos estudios recomiendan sustituir totalmente los cereales refinados por integrales) mejoran el tránsito intestinal y el estreñimiento. Se relacionan con la prevención del cáncer de colon.