La importancia de desconectar

Hay varios estudios que confirman que la desconexión digital es necesaria para el bienestar de las personas. Las nuevas tecnologías nos invitan a estar más conectados que nunca, con sus ventajas pero también con la dependencia que esto nos genera y la ansiedad que nos puede comportar tener que estar siempre conectados, siempre disponibles y con inputs constantes sobre la actualidad tanto en el ámbito personal como profesional. 

Cuando hablamos de desconexión digital nos referimos precisamente a estos dos ámbitos: hay que desconectar del trabajo, pero también hay que desconectar de las redes sociales y de la constante entrada de información y comunicación que recibimos.

Un concepto de moda es el digital detox (la desintoxicación digital). Se trata de un fenómeno social que pretende alejar a la gente de los dispositivos digitales como por ejemplo los smartphones o los ordenadores para volver a conectar con la sociedad. El eslogan que define este movimiento es Disconnect to reconnect.

La finalidad principal de esta tendencia social es evitar el abuso y la obsesión a las nuevas tecnologías, entendiendo que esto puede comportar problemas en nuestra salud mental. Reivindica tomar conciencia de esto y buscar maneras de llevar una dieta digital más controlada.

¿Qué podemos hacer nosotros para desconectar digitalmente? 

Muchos de nosotros, cuando buscamos un lugar para pasar las vacaciones, muy a menudo con la intención de “desconectar”, lo primero que buscamos en un hotel o en un destino es si hay wifi. Pero, si lo pensamos bien, ¿realmente tiene sentido marchar de casa para “desconectar unos días”,  si nos pasarnos el viaje actualizando las redes sociales?

Los expertos dan consejos sencillos como apagar el móvil durante las comidas y siempre al atardecer y durante la noche; también recomiendan que durante las vacaciones desconectemos totalmente (desinstalándolas) las apps relacionadas con nuestro puesto de trabajo o el día a día, así como pausar la actividad en las redes sociales y desconectar internet a ratos. Parece sencillo, ¿verdad? pues haced la prueba, comprobad cuánto rato podemos estar sin consultar el móvil y qué sensación tenemos cuando estamos ‘desconectados’. ¡Si notáis cierta ansiedad y sensación de nerviosismo no hay duda que hace falta que desconectéis!

Respirar y meditar

Algunos hablan de mindfulness, otros de meditación o relajación; el caso es que para desconectar del estrés podemos llevar a la práctica algunas de las técnicas que buscan el bienestar a través del control de la mente y del cuerpo. Si buscáis un retiro, un viaje o un taller centrado en el bienestar de la mente, desde Mindfulkit (Roses) organizan experiencias a medida relacionadas con el turismo de bienestar. Podemos escoger desde un taller de observación de estrellas con sonidos de instrumentos, baños de bosque a agradables salidas al mar con luna llena.

La Bruguera de Púbol y Edgar Tarrés, de Mindfulkit han creado una experiencia inmersiva centrada en un programa de tres días que tiene el objetivo de integrarnos un nuevo estilo de vida y recuperar nuestro bienestar mediante talleres que se basan en el Mindfulness del Sonido, el Desarrollo Creativo y la Naturaleza. Durante esta formación se dan las herramientas para conseguir progresivamente una desconexión digital efectiva. Toda una oportunidad para sentirse agusto con una mismo y desconectar de la tecnología envueltos de naturaleza y paisaje.

Si tenéis alguna duda sobre esta actividad, podéis contactar, sin ningún compromiso, en la web o en el correo edgar@mindfulkit.com con el equipo responsable de las actividades que se organizan desde Mindfulkid. ¡Una buena manera para ganar herramientas que nos servirán en nuestro día a día para tomar consciencia de lo que necesitamos para conseguir  el bienestar que tanto deseamos!