!FELIZ DÍA MUNDIAL DEL YOGA¡

Hoy es el quinto año que se celebra el Día Internacional del Yoga, una práctica que cada vez tiene más adeptos y se calcula que lo practican unas 500 millones de personas en el mundo. Razones para este éxito no le faltan: se ha demostrado que fortalece el sistema inmunológico, mejora la flexibilidad y la postura, beneficia la pérdida de peso en función de la técnica elegida y ayuda a conseguir un equilibrio físico y mental.

El yoga es una práctica saludable que puede contribuir de manera holística conseguir un equilibrio entre la mente y el cuerpo. Este enfoque de la salud y el bienestar puede contribuir directamente, y de forma práctica, en busca de la humanidad para lograr el desarrollo sostenible y avanzar hacia estilos de vida que están en armonía con la naturaleza.

Es una práctica milenaria y los que se acercan a ella, generalmente, quedan rendidos

Para entenderlo mejor, el yoga es el camino hacia esa estabilidad que unos consiguen meditando, otros con las asanas (al final es meditación en movimiento), con el control de la respiración (pranayama) … Por eso hay tantos diferentes estilos de yoga que permiten adaptar las diferentes prácticas en las más diversas personalidades permitiendo precisamente que todo el mundo, cualquiera que sea y sean cuales sean sus condiciones físicas, pueda vivir en armonía.

El Día Internacional del Yoga nació el 7 de noviembre de 2014

En la Assamblea General de las Naciones Unidas del 7 de Noviembre de 2014 se decidió proclamar el 21 de junio Día Internacional del Yoga que coincide con el solsticio de verano, el dia más luminoso del año para el hemisferio norte. Este día la ONU recordó la importancia de que las personas y las poblaciones adopten decisiones más saludables y formas de vida que propicien la buena salud.

Estos son los principales beneficios del yoga

  • Mejora la respiración: El yoga enseña a respirar correctamente. La respiración conocida como abdominal o diafragmática, que en la inspiración se inicia en el abdomen para continuar en la zona intercostal y terminar en la clavícula, y en la espiración sigue el recorrido a la inversa, incrementa la oxigenación de las células
  • Refuerza el sistema inmunológico: Ayuda a reducir el nivel de cortisol, (la hormona relacionada con el estrés); está demostrado que unos niveles de cortisol elevados pueden provocar cambios de humor, aumento de peso, presión arterial alta, y problemas de sueño y digestivos, entre otros.
  • Aumenta la flexibilidad: Uno de los primeros cambios positivos que se perciben en comenzar a practicar yoga es el aumento de la flexibilidad, muy importante porque, entre otras cosas, ayuda a evitar lesiones. Es probable que al principio el cuerpo esté rígido, lo que se percibe con más claridad en las torsiones, pero, con la constancia, estas posturas son las mejores aliadas para aumentar la flexibilidad. A medida que aumenta la flexibilidad, desaparecen muchos de los dolores musculares provocados por las tensiones y por las malas posturas.
  • Fortalece músculos y huesos: Tener una musculatura definida no sólo mejora el aspecto físico, también protege los huesos, evita lesiones y previene enfermedades como la artritis; por si fuera poco, en mejorar la coordinación, se reducen las caídas en los ancianos. El yoga ayuda a fortalecer los músculos pero, a diferencia del trabajo de musculación de los gimnasios, evita que se acumule ácido láctico en el cuerpo, lo que provoca fatiga y dolor, y no reduce la flexibilidad, tan importante para la práctica del yoga.
  • Equilibra el sistema nervioso: Estimula la relajación, hace más lenta la respiración y ayuda a equilibrar el sistema nervioso autónomo, compuesto por el sistema nervioso simpático (SNS) y el sistema nervioso parasimpàstic (SNP). El yoga activa el SNP, que favorece la relajación, reduciendo el ritmo cardíaco y la presión sanguínea, y facilita la recuperación en situaciones de estrés.

En la Costa Brava y el Pirineo de Girona, hay hoteles y centros con el valor añadido del yoga guiado por diferentes profesionales: