El buen despertar: hábitos para empezar bien el día

La sabiduría popular siempre ha afirmado que la manera como empezamos el día determinará muy a menudo la manera como este transcurrirá. Y es muy cierto que “levantarse con el pie izquierdo” nos puede impedir afrontar bien lo que vendrá, porque nuestra energía se puede ver afectada. Implementar una rutina saludable en busca del buen despertar es una excelente forma para conseguir la actitud y motivación para sacar el máximo provecho de nuestro día.

A continuación os presentamos cuatro hábitos sencillos que tienen el objetivo de conseguir un buen despertar.

Por la noche, piensa qué quieres hacer el día siguiente

La rutina para empezar bien el día empieza antes de ir a dormir. Plantearse unos objetivos claros la noche anterior ayuda a motivarse y nos servirá para aprovechar al máximo el tiempo del que disponemos a primera hora de la mañana.

Levántate pronto

El paso más difícil y a la vez el más importante, puesto que necesitamos tiempo para poder poner en marcha nuestra rutina. La hora para despertarse dependerá de cada persona y de los objetivos que se proponga, pero los expertos recomiendan ponerse el despertador un mínimo de una hora antes de cuando nos levantaríamos normalmente.  

¿Nos cuesta mucho levantarnos? Un truco clásico es poner el despertador en la otra punta de la habitación; de este modo, para pararlo nos obligamos a levantarnos de la cama y empezamos a activar nuestro organismo.

Haz la cama o lávate los dientes

Llevar a cabo acciones sencillas que no requieren concentración como hacerse la cama o lavarse los dientes nos ayudará a despertarnos progresivamente. No solo esto, sino que son acciones que contribuyen a tener un estilo de vida más ordenado y saludable, ¡y que nos harán sentir mejor!

Cumple tus propósitos

Ahora que ya estamos despiertos, es hora de cumplir los propósitos que nos marcamos la noche anterior. Algunas de las actividades que podemos practicar para empezar son hacer estiramientos y meditar, hacer ejercicio, leer o dibujar. 

Es importante que sean actividades que nos relajen y alejen el nerviosismo, puesto que no queremos empezar el día con estrés.

Llevando a cabo una rutina matinal empezarás la jornada con el cuerpo totalmente activado y con más energía, permitiéndote de este modo aumentar tu rendimiento tanto en el ámbito laboral como personal.