Disfrutar de las vacaciones en familia

Las vacaciones nos permiten desconectar del acelerado ritmo de vida al que hemos sido expuestos durante el resto del año. Es una pausa para dedicarnos tiempo a nosotros mismos. La oportunidad de sentirnos descansados y relajados. En definitiva, un tiempo fantástico porque todos liberamos el estrés acumulado y compartimos momentos magníficos en familia. 

Seguramente, muchos de vosotros estáis diseñando las vacaciones de verano, y bien seguro que la mayoría lo hacéis contando con vuestra pareja y vuestros hijos e hijas. El objetivo es relajarnos y disfrutar de las vacaciones con la familia; ¿cómo lo tenemos que hacer para conseguirlo? ¿Nos sabremos adaptar a estar tantas horas juntos sin obligaciones? No discutiremos más durante las vacaciones que cuando vivimos la rutina del día a día? Hay que tener en cuenta que a pesar de que las vacaciones son esperadas para todo el mundo y necesarias, también nos implican unos cambios de hábitos a los cuales nos tenemos que adaptar. 

Es por eso que antes de emprender el viaje es conveniente que os planteéis algunas cuestiones básicas porque las vacaciones sean agradables para todos los miembros de la familia y que sea un tiempo que aprovecháis para dedicaros a vosotros y disfrutar juntos de los días libres.

Vacaciones con niños 

La consigna de las vacaciones con niños y niñas es que todos podamos relajarnos y disfrutar, los adultos a nuestra manera y los niños a la suya. Escuchar qué quieren hacer los pequeños, saber lo que prefieren hacer y dejarlos disfrutar del tiempo libre es una buena premisa para vivir con éxito las vacaciones. 

En un inicio, los días de fiesta y tiempo libre pueden ser un poco estresantes. Tenemos que aceptar que no estamos acostumbrados a compartir tantos momentos juntos y darnos un tiempo de adaptación mutua para aprender a estar juntos. Si los primeros días no nos funciona y no estamos a gusto, analicemos como adultos cuales son las problemáticas y valoremos cómo podemos mejorarlas. 

Otro punto a tener en cuenta es que los días de fiesta se tienen que organizar. Quizás queramos agendarnos pocos compromisos y relajarnos, pero solo conseguiremos estar tranquilos y disfrutar de ‘no hacer nada’ si planificamos los ratos de ‘no hacer nada’. Los pequeños y pequeñas disfrutarán del juego libre y el tiempo libre, pero también agradecerán tener alguna actividad que les haga ilusión a la vista (¿bañarnos al río? ¿ir al parque acuático? esto ya dependerá de cada cual). La organización será clave para disfrutar de unas buenas vacaciones juntos.

Los días de vacaciones en familia es importante relajarnos con los horarios. ¿Hemos ido a la playa y a las cuatro todavía no hemos comido? Pues por un día no pasa nada (siempre que hayamos pensado al llevar agua y algo de comida para picar entre horas). Las vacaciones son para disfrutarlas y seguro que los recuerdos que construimos durante este tiempo que pasaremos juntos los recordaremos toda la vida.

Escoger un buen lugar es la clave del descanso

Escoger un alojamiento agradable, lejos del ritmo frenético propio de las ciudades es importante para desconectar. Sea cuál sea el alojamiento escogido, hagámoslo pensando especialmente en los niños. Si buscamos un lugar donde los más pequeños puedan entretenerse y pasar ratos realizando actividades que les gusten, seguramente facilitará que también encontremos ratos para estar juntos en pareja o en contacto con los adultos que están con nosotros. Un ejemplo claro es un hotel con jardín donde poder jugar, una piscina infantil, o una sala de juegos habilitada para niños.

Es muy importante que todo el mundo pueda hacer lo que desee con toda normalidad: tomar el sol, un rato de spa, hacer deporte… es recomendable también realizar actividades juntos para fomentar el vínculo afectivo entre los miembros de la familia: hacer senderismo, excursiones en bici, excursiones a caballo, etc.