Concienciar a los más pequeños del Medio Ambiente

El cuidado del planeta, el respeto por el medio ambiente, es un reto de todos, incluso de los más pequeños de la casa, ya que el futuro es más suyo que nuestro. Pero ¿cómo podemos enseñar a los niños a cuidar el entorno? Cómo podemos fomentar que tengan un comportamiento ecológico? Y a partir de qué edad?

Teniendo en cuenta que los niños aprenden jugando y de sus experiencias cotidianas y que el ejemplo es una de las enseñanzas más poderosas, ya tenemos algunas claves de las que podemos empezar desde cero. De una manera divertida y sencilla podemos despertar en nuestros hijos el interés por el cuidado de la naturaleza, los recursos naturales, el clima, la estima por los animales y los hábitos de compra más ecológicos.

Alrededor de los 3 años, los niños empiezan a mostrar interés y curiosidad por las cosas, quieren conocer todo lo que les rodea. Este podría ser un buen momento para despertar y fomentar su conciencia ecológica.

La naturaleza siempre es un descubrimiento y un aprendizaje para los más pequeños de casa.

 

Estas son algunas ideas para que los niños aprendan a cuidar el entorno:

  • Reciclar, que sirva el ejemplo!

Los niños son «esponjas» y hacen lo que ven, así que, si reciclas en casa, ya tienes una parte ganada. Explícale para qué sirve cada apartado, e insiste en la importancia de reducir la basura que generamos. Le puedes enseñar la regla de las 3 «R»: reducir, reciclar y reutilizar.

  • Ahorrar energía

Otra forma de cuidar el medio ambiente es ahorrando recursos, como el agua o la luz. Acostúmbralo a que cierre el grifo cuando se lava los dientes o la ducha mientras se enjabona. Es importante que le cuentes que los recursos naturales son limitados.

  • Respetar la naturaleza

Si tu hijo ya habla, tal vez te ha preguntado donde viven los animales. Una buena idea es ir al campo con los niños a pasar el día de picnic y dejar que se relacionen con la naturaleza con todos los sentidos, oliendo una flor sin arrancarla, sintiendo los pájaros en silencio, tocando los árboles, viendo las hojas en el suelo y jugando con ellas a hacer manualidades, no tirando basura en el suelo ni pisando las flores.

  • Reducir la contaminación

Una buena manera de contribuir es utilizar menos el coche, y explicar al niño el sentido de ir andando a los sitios, como en la escuela, o en bicicleta y optar por el transporte público, en vez del coche particular. En el caso de que no se pueda, debemos intentar compartir el coche con otros compañeros de la escuela y explicó que así contaminamos menos que el coche funciona con gasolina o gasóleo, derivados del petróleo, que emite gases que contaminan.

  • Utilizar material reciclado y productos ecológicos

Tanto en las libretas o las hojas, como para los juguetes. También jugar con objetos reutilizados, por ejemplo rollos de papel higiénico, latas de refrescos como portalápices, chapas de bebidas para hacer carreras… Seguro que se divertirán mucho en el proceso. Les tenemos que explicar que el papel se obtiene de los árboles y que si reducimos el consumo o lo sustituimos por el ecológico, cuidaremos la naturaleza para que pueda descansar, recuperarse y «sentirse bien».

El Volcán de la Crosa, en la población de Vilobí d’Onyar.