¿Cómo iniciarse en la meditación?

La meditación o mindfulness se utiliza hoy en día como una terapia complementaria que tiene como objetivo final la mejora de la salud y la sensación de bienestar. Cada vez hay más gente que practica la meditación para minimizar la ansiedad y el estrés que experimentan durante su día a día, consiguiendo así modificar sus propias emociones.

Las prácticas de meditación que practicamos hoy en día tienen su origen en unas determinadas religiones y tradiciones espirituales asiáticas. Es cierto que todo el mundo puede hacerlo, pero hay que ser consciente que se trata de un proceso mental complejo que requiere práctica y dedicación.
Si estás decidido a adentrarte en el mundo de la meditación te animamos a hacerlo, esta es sin duda una alternativa eficiente que permite a aquellos quienes la practican entrar de forma gradual en un estado de relajación y paz interior. Para hacerlo, te ofrecemos algunos consejos que te facilitarán la introducción a esta práctica y te permitirán aumentar la propia conciencia y restablecer la conexión con tu propio interior.

Archivo PTCBG. Santa Marta Hotel & Spa. Lloret de Mar. Javi Cabrera.

Consejos prácticos para empezar a meditar

En primer lugar, es importante empezar despacio y mantener tus expectativas bajo control. Si bien es cierto que se conoce que uno de los principales beneficios de la meditación es el bienestar, hay que ser conscientes que para conseguirlo se necesita cierto grado de esfuerzo, práctica y compromiso. Cada persona necesita su tiempo, hay gente que experimenta los beneficios de la meditación de forma inmediata y en cambio hay otros que les puede llevar más tiempo.

Es por eso que hay que ser pacientes y constantes con esta práctica y valorar de forma positiva cada pequeña mejora.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es el espacio donde queremos meditar. Si no cuentas con un lugar especial para meditar solo hay que buscar un espacio tranquilo.

Es interesante poder encontrar un espacio seguro y cómodo para poder practicar durante unos minutos la meditación sin que nadie te pueda molestar. Cualquier espacio puede funcionar, un rincón o una habitación tranquila de casa o del trabajo o incluso en un espacio exterior que te pueda aportar paz y serenidad. El silencio es muy importante cuando se realiza esta práctica, aunque estés con los ojos cerrados tendrás que apagar el móvil y evitar cualquier interrupción durante la sesión.

Pon atención a tu postura, es otra de las piezas imprescindibles para conseguir el objetivo que estás buscando. No hace falta adoptar posturas extrañas o incómodas, lo más importante es que puedas mantener la espalda recta y puedas corregir cualquier gesto o postura incorrecta. Procura que tus manos descansen sobre los muslos, que tus hombros estén relajados y que puedas liberar cualquier tensión de tu cuerpo, especialmente del cuello, y la mandíbula. Coloca la lengua en la parte posterior de los dientes superiores e inclina la cabeza ligeramente hacia delante. Siempre que mantengas la espalda recta evitarás quedarte dormido y podrás tomar una mayor conciencia de tu actividad.

Archivo PTCBG. Javi Cabrera fotógrafo.

No te obsesiones a meditar durante horas, de hecho muchos expertos del mindfulness recomiendan sesiones cortas, es mejor que la duración sea menor y que seas constante con esta práctica. Para empezar, puedes probar de hacer intervalos de 10 minutos; aunque parezca sencillo, durante este tiempo tienes que estar con los ojos cerrados y conseguir tomar plena conciencia de tu cuerpo y mente. A medida que te vayas sintiendo más cómodo puedes ir ampliando estos intervalos y aumentar este tiempo si te sientes preparado. Para no tener que depender de tu reloj puedes utilizar una alarma o un temporizador. La música también te puede ayudar a contabilizar el tiempo además de acompañarte en este viaje sensorial.

Por último tienes que saber sobre la importancia de tu respiración. Meditar quiere decir ser consciente de tu propio cuerpo, sentir como la gravedad cae sobre ti y aprender a observar los propios pensamientos, sensaciones y emociones que aparecen en tu mente, aprender a reconocerlos y a soltarlos. Para lograr este estado de concentración y plena conciencia, la respiración nos sirve como anclaje entre nuestras mentes ocupadas y la base de la práctica de la meditación. Concéntrate en ella y siente como el aire entra en tu interior, cómo se llenan tus pulmones y cómo finalmente lo expulsas por la nariz.

No te preocupes ni intentes luchar contra tus pensamientos, simplemente los tienes que soltar y dejar ir. Ayúdate con la respiración y sé constante con esta práctica, poco a poco podrás experimentar los beneficios de la meditación y ver una mejora exponencial en tu salud y bienestar. ¿Qué te parece, empezamos?

Te recordamos que en el Club Salud y Bienestar contamos con varios equipamientos y servicios especializados en esta práctica, no te pierdas las sesiones de mindlfuness de Edgar Tarrés, o los talleres de meditación de Happy Yoga Girona, o incluso algunas actividades muy especiales organizadas por Risum.