Comer con plena conciencia

Ha nacido una nueva filosofía alimentaria que revoluciona nuestra manera de alimentarnos; se trata de la nutrición consciente o mindful eating, que se basa en la relación entre las emociones y la alimentación; los que la practican lo hacen con el objetivo de gestionar situaciones de estrés a través de una alimentación equilibrada. La práctica de esta tendencia puede hacernos perder peso, pero en ningún caso es una dieta puntual que tenga únicamente este objetivo; estamos hablando de una mejora de estilo de vida que, según los especialistas, puede suponer un cambio radical en nuestra salud y aportar bienestar a cuerpo y mente.

La nutrición consciente nos hace mirar hacia adentro y preguntarnos por qué estamos comiendo cada cosa en cada momento. Hace que nos replanteemos si realmente tenemos hambre o solo estamos ansiosos por alguna cosa que nos ha pasado y como consecuencia, comemos compulsivamente para gestionar este estrés. O si escogemos realmente los alimentos que nuestro cuerpo necesita o comemos por inercia lo que tenemos costumbre de comer en cada momento del día. Esta tendencia nos invita a parar un momento antes de llevarnos un alimento a la boca, nos plantea cuestiones nuevas que quizás nunca nos habíamos hecho antes. La pregunta principal que plantea es: ¿Cómo me siento?, ¿Qué es lo que necesita mi cuerpo?, de aquí la gestión integral de esta filosofía nutricional donde el bienestar psicológico es el pilar fundamental.

Uno de los argumentos principales de los seguidores y practicantes de la nutrición consciente es que socialmente ya tenemos unos hábitos alimentarios inculcados, y que estos no son siempre positivos para nuestro bienestar. Hacemos cuatro comidas al día, basamos nuestra dieta en hidratos de carbono y proteína animal, ingerimos cada día muchos alimentos procesados y el azúcar refinado es un habitual de nuestra rutina cotidiana.

Desde esta filosofía alimentaria, se recomienda basar nuestra dieta principalmente en vegetales, fruta, fruta seca, semillas y germinados. Opcionalmente y de manera puntual, también se añadirán alimentos como huevos ecológicos, carne y pescado ecológicos, pseudocereales, legumbres y cereales (preferiblemente sin gluten). Las cantidades y los ingredientes recomendables para cada persona se escogerán según necesidades personalizadas: estado de salud, edad, hábitos o filosofía, observando quienes somos y como nos sentimos tendríamos que saber qué necesita realmente nuestro cuerpo en cada momento.

‘Pla Reseteja’t’ de Marta Romaní

Marta Romaní es una ampurdanesa apasionada por el mundo de la salud y el bienestar a través de los alimentos y la conexión con la naturaleza. Desde el Hotel Arkhé, esta experta en nutrición plasma su filosofía de la nutrición consciente y ofrece estancias con desayunos saludables y/o con talleres integrados, entre otras actividades como comidas por encargo

El mes de noviembre, ofrece el ‘Pla Reseteja’t’, una actividad que se basa en tres semanas de consejos, recetas y seguimiento grupal con el objetivo de nutrirse mejor, conectar con el cuerpo y aprender a detectar lo que este necesita. El objetivo del ‘Pla Reseteja’t’ no es hacer una dieta puntual, sino adquirir unos hábitos de alimentación nuevos que se puedan mantener en el tiempo, proporcionando a todos los que lo experimenten, un mayor bienestar de cuerpo y mente. El nuevo curso empezará el mes de noviembre y para inscribirse hay que contactar con Marta Romaní.

Aprender a observarnos es una de las claves para nuestro bienestar. Pero según la ampurdanesa también es muy importante nuestra alimentación y el conocimiento de los ingredientes que ingerimos, así como saber qué nos aporta cada uno de ellos.

“Vivimos en una sociedad sobrealimentada y desnutrida a la vez”, expresa la experta en nutrición. Hace esta afirmación cuando se refiere a la tendencia social que, según ella, nos hace muy dependientes de los hidratos de carbono y de los azúcares. “Este hecho nos hace esclavos de tener que comer cada tres horas”, afirma, “mientras que con otro tipo de nutrición tendremos que comer menos a menudo, sin malgastar tanta energía haciendo la digestión constantemente y sintiéndonos mucho mejor en general”, añade. Con una nutrición consciente y con control de los ingredientes que ingerimos, está convencida de que conseguiremos ‘volver a nuestros orígenes’, en el sentido que podremos adaptarnos a una flexibilidad metabólica por no necesitar los azúcares como fuente de energía.

La ayuda de un experto y los consejos que nos puede ofrecer serán de gran utilidad para poner en práctica la filosofía de la nutrición consciente. Las ventajas de la vida con conciencia plena (mindfulness) ya tienen muchos adeptos en todo el mundo; ahora también podemos aplicar esta tendencia a la alimentación y beneficiarnos de sus efectos en el cuerpo y la mente.