Cinco consejos para ser feliz

Feliç 1.Cala Giverola, Tossa de Mar.Àlex Tremps.Arxiu Imatges PTCBG
Feliç 2.Montseny.Àlex Tremps. Arxiu Imatges PTCBG
Feliç 3.Aiguablava, Begur.Àlex Tremps.Arxiu Imatges PTCBG

Ser feliz: aquello que todos queremos, sin saber muy bien cuál es la clave. Lo que sí sabemos es que para sentirnos felices lo más importante es estar bien con nosotros mismos. La felicidad es un estado que puede durar más o menos, y esto depende, en gran parte, de nuestra actitud ante la vida.

Si tenemos pensamientos positivos nos resultará más fácil verlo todo desde un punto de vista favorable, que nos parezcan bien las cosas y sentirnos en sintonía con las personas con las que nos comunicamos. Si disfrutamos de una buena alimentación, nuestra mente y nuestro cuerpo lo agradecerán y se encontrarán bien, con fuerza y con ganas de hacer cosas. Si queremos hacer actividades y tenemos a alguien que nos acompañe, ya sean amigos, familia y pareja, nos sentiremos bien. ¿Y si no? Hay un sinfín de actividades en las que podemos conocer gente in situ: ¡no es un problema! Compartir quiere decir disfrutar; crecer socialmente nos beneficia y nos aporta bienestar. Si practicamos deporte nos sentiremos mejor, por fuera y por dentro.

El bienestar viene dado por todo aquello que hacemos o dejamos de hacer, y algunas prácticas contribuyen a propiciarlo. Veamos algunos ejemplos.

¿Cómo se puede alcanzar la felicidad?

  1. Comer sano. Mantener una dieta variada y equilibrada es muy importante, así como hacer cinco comidas al día. Sobre todo, ¡no te saltes el desayuno! Te ayudará a empezar la jornada con energía.
  2. Ser amable. Por sencillo que parezca, la amabilidad hace que lo enfoquemos todo de una forma más agradable. Decir «buenos días», saludar, dar las gracias, pedir las cosas por favor… son pequeños detalles que nos hacen sentir bien, a nosotros y a los que nos rodean.
  3. Ir bien calzado. Curioso, pero cierto. Nuestros pies cargan nuestro peso durante toda la jornada. Si escogemos unos zapatos cómodos y que no nos aprieten, al final del día lo agradeceremos.
  4. Hacer deporte. Dedicar 30 minutos diarios a practicar ejercicio físico nos ayuda a estar de buen humor y a reducir el estrés. Caminar, correr, ir en bici, bailar zumba, hacer yoga… Tanto da, ¡la cuestión es hacer deporte!
  5. Invertir en experiencias y no en cosas materiales. Si gastamos nuestro dinero en un viaje, un curso, una cena o un masaje relajante, por ejemplo, satisfaremos nuestras necesidades y anhelos.

Con estas sencillas prácticas, aplicadas en el día a día, comprobarás cómo aumenta tu nivel de bienestar. ¡Está en tus manos!